21 octubre, 2015

Cuadernos del Laberinto en Getafe Negro. Cita a tres bandas: Julián Ibáñez, Ángela Martín del Burgo y Daniel Pérez Morales


La cita es ya obligada para quienes amamos la novela negra, el Getafe Negro es uno de los Festivales más prestigiosos de  novela negra española e internacional, además este año cuentan como país invitado con Alemania. Y si todo esto fuese poco, también estarán presentes todas novedades del género.

Hablamos con una de las editoriales más punteras del país, Cuadernos del Laberinto, que lleva casi diez años fomentado la edición de novela negra y de poesía en español. Nos ha presentado sus novedades y nos reunimos con los tres escritores que estarán presentes en el Getafe Negro: Julián Ibáñez, Ángela Martín del Burgo y Daniel Pérez Morales. 
Ellos tienen la palabra:



Julián Ibáñez
(Santander, 1940). Considerado uno de los padres de la novela negra española junto a Andreu Martín y Juan Madrid.

Autor de culto para los mejores aficionados al género negro, quienes admiran sus personajes, tallados con cincel, versiones del mismo tipo duro y patético que no se preocupa más que del presente, y para cuyo retrato siguió el consejo de Chandler: «analiza e imita».

Ganó en 2009 el prestigioso Premio L’H Confidencial y en el 2015 le fue concedido el Premio Novelpol Honorífico por toda su obra. Ha sido miembro del jurado del Premio Hammett.

Entre sus novelas de género negro destacan La triple dama (1980), Mi nombre es Novoa (1986), ¿A ti dónde te entierro, hermano? (1994), Entre trago y trago (2001), La miel y el cuchillo (2003), Que siga el baile (2006), El invierno oscuro (2008) Perro vagabundo (2009), Giley (2010) o El viejo muere, la niña vive (2014), Todas las mujeres son peligrosas (2015) y Gatas salvajes (2015); estas últimas pertenecientes a la serie Bellón, publicadas en Cuadernos del Laberinto

- De su nueva obra Gatas salvajes” sólo se escuchan elogios y estupendas críticas ¿Es una recompensa tras tantos años de trabajo y escritura?
 ¿Recompensa? Me estoy arruinando pagando cañas.

-¿Por qué en España se escribe tan poco Harboiled, seguimos a cuestas con Agatha Christie?
Supongo que en todas partes será lo mismo. La novela “enigma” es mucho más comercial. El hard boiled es sólo para los que bebemos a morro.

-Próximamente presentará Gatas salvajes en el Festival Getafe Negro, que dirige  Lorenzo Silva y que cuenta con un gran prestigio. ¿Qué opina de este tipo de festivales?
A los autores nos vienen muy bien: nos sacan de casa. Luego está encontrarse con los colegas, sólo el tiempo preciso para un par de cañas (suficiente).

-¿Cómo logra situarse en la barrera entre el Bien y el Mal, es este el lugar del que parten todas las emociones?
¿Yo? Ni lo intento. Ni me lo planteo. Supongo que entre los siete y los catorce años atravesé una situación esquizofrénica: la calle (el Bien) y la familia (el Mal).

-¿Qué recomendación daría a los jóvenes que empiezan a escribir?
 “Analiza e imita”, es lo que me recomendó Chandler a mí. Si tienes algo que decir, por mucho que intentes imitar no te saldrá, saldrá siempre lo tuyo. Si no tienes nada que decir, es inútil que no trates de imitar, siempre imitaras a alguien. Un consejo cínico e inteligente.


Ángela Martín del Burgo

(Moron de la Frontera (Sevilla). Novelista y poeta, doctora en Filologia y profesora de Lengua espanola y literatura.

Ha publicado las novelas Asesinato en la Gran Via (Cuadernos del Laberinto, 2012), El mundo entero pasa por Marsella (Cuadernos del Laberinto, 2016), Ningun camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2000); asi como el libro de relatos La muerte de Mario de Sa] Carneiro o La soledad y el poeta (2007).

En su labor poetica, los poemarios: Poemas de viaje (2011), Caducidad de lo real (1996), La mirada asombrada y Un sueno breve. Ha participado en antologias como: Antologia de poetas contemporaneas. Enesima Hoja (2012); Atlas poetico. Viajeras del siglo XXI (2013); Mujeres y cafe (1995); en Homenajes publicados por el Ateneo de Sevilla (2008 y 2009); y en los VII, IX y X Cuadernos de profesores poetas (2011, 2013 y 2014). Traducida al italiano en la antologia bilingue Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema, Bologna. Piazza Maggiore, ha recibido el Diploma Autore dellLAnno 2008. Y en las antologias de poesia contemporanea Poesia e cultura y Parola e vita (Italia, 2010). Premio Literario Internacional Omaggio a Pablo Neruda & Salvatore Quasimodo. Colaboradora de la revista literaria Cuaderno Sie7e y de Isidora (Revista de estudios galdosianos).

-Acaba de llegar a las librerías su nueva obra “El mundo entero pasa por Marsella”, ¿qué se encuentra el lector tras este título tan literario y original?
Se encontrará tras los pasos de André Dreujou, un adolescente al margen de la sociedad y de los valores imperantes. Recorrido el suyo que no puede eludir el enfrentamiento a los caminos de la libertad, en expresión de los existencialistas. El hecho de que sea un adolescente el protagonista, a la búsqueda de un camino vital, de un lugar en el mundo, hace que pudiésemos incluirla dentro de las denominadas novelas de formación, aprendizaje o iniciación, pero trasvasada en esta ocasión al género negro. Hay en ella un sustrato de pensamiento, cuyas claves y conocimiento será un reto para el lector. También encontrará un estilo literario. Y, por último, un homenaje a esa bella y singular ciudad que es Marsella.

-¿Qué le mueve a escribir novela negra?
Citaría tres elementos que son de mi interés: La presencia y obsesión por la muerte, que es la gran puerta que nos queda por abrir y, con ella, el gran misterio de la vida. La encrucijada entre el bien y el mal y, por tanto, la búsqueda de la verdad y la posibilidad de la crítica social. Y, por último, un elemento formal, la estructura clásica y cerrada, que  recibió tan gran homenaje por parte del gran escritor Jorge Luis Borges.

-El próximo domingo presentará “El mundo entero pasa por Marsella” en el Festival de Novela Negra Getafe Negro, que dirige Lorenzo Silva y que cuenta con un gran prestigio. ¿Qué supone participar en este certamen, cómo es el encuentro con sus lectores?
Es la segunda ocasión en la que asisto a ese Festival de Getafe Negro. Ya lo hice en 2012 con la novela Asesinato en la Gran Vía, también editada por Cuadernos del Laberinto, y tuve la oportunidad de saludar por primera vez a Lorenzo Silva. Con relación a la segunda pregunta, el encuentro con los lectores, tengo que decir que cada vez recibo más sorpresas por parte de esos desconocidos lectores. Sorpresa y esperanza, pues es a ellos a quienes, en la soledad de la creación, me dirijo.

-¿Cómo logra situarse en la barrera entre el Bien y el Mal, es este el lugar del que parten todas las emociones?
Sin duda alguna; es la posición y el punto de vista en el que hay que saber situarse, y es tarea ineludible de la vida de cada uno. Que la vida no nos la den hecha, que cada uno tenga que hacerla, tenga que inventarla –y de ello habla también mi novela-, que no haya una naturaleza humana, absoluta y determinante, significa que la libertad de actuación es irreemplazable y que la responsabilidad, derivada de la misma, lo sea también; es más, el hombre está condenado a esa libertad de actuación; es responsable de cuanto hace. Aquí los existencialistas coinciden con Cervantes cuando dice que el hombre, cada hombre, es hijo de sus obras.

-¿Qué recomendación daría a los jóvenes que empiezan a escribir? 
Que sepan que tienen que recorrer un camino arduo de sinceridad y de búsqueda de autenticidad, en contraposición a lo que predomina en nuestros días: la búsqueda del éxito y del dinero.

Daniel Pérez Morales

(Madrid, 1974). Escritor por vocación. Cursó Escritura Creativa en la London School of Journalism. Ávido lector de autores de narrativa norteamericana como Cormac McCarthy, Don Winslow o James Ellroy.

En la actualidad compagina su actividad literaria con la de guitarrista en una banda de rock. Ingeniero Técnico de Telecomunicación por la Escuela Politécnica de Madrid, cursó estudios de postgrado de Tratamiento de imágenes médicas y de Teledetección por satélite en la Universidad Carlos III. Desde sus inicios en una compañía tecnológica ubicada en Nynäshamn (Suecia), hasta la actualidad, en Madrid, ha desarrollado toda su carrera profesional en el ámbito de las Telecomunicaciones.

Es el autor de Acer nigrum, y Sin aire , la exitosa saga de Isabelle Lemaire y el agente Noah Page.

- Su nueva obra Sin aire y la anterior Acer nigrum tratan la compleja investigación de la policía para dar caza a asesinos en serie. ¿Por qué eligió este tema?
 Un asesino en serie es un individuo que encuentra satisfacción cuando mata. Eso no resulta sencillo de comprender. Los seres humanos nos sentimos seguros cuando encontramos explicación para todo, incluso para actos terribles, como una catástrofe natural o un asesinato. Asumimos que alguien llegue a matar en defensa propia, en un arrebato pasional o por codicia. Que haya un motivo detrás de ello nos tranquiliza, y dentro de nuestra cabeza nos creamos la falsa ilusión de que todo responde a un orden. Pero un asesino en serie mata por placer y eso escapa a nuestro entendimiento. Se nos antoja inhumano.

Cuando escribo sobre asesinos en serie es porque necesito explorar su comportamiento para entenderlo mejor y, por extraño que suene, sentirme más seguro. No porque espere cruzarme con ningún asesino en serie, sino porque me aporta seguridad comprender el mundo que me rodea. Y el misterio de los asesinos en serie resulta un enigma llamativo por la dificultad que entraña. Una novela negra es un vehículo perfecto para ese ejercicio porque, después de todo, las novelas también pretenden dar una explicación y un sentido a nuestra propia existencia.

-¿Qué tipo de documentación llevó a cabo sobre los asesinos en serie para el desarrollo de las novelas?
Normalmente el proceso de documentación lo abordo en dos planos. El primero de ellos es estrictamente técnico, mediante libros de texto o Internet. Consiste en buscar información general sobre el estado de la criminología en la actualidad, procedimientos de investigación o interrogatorios, análisis de ADN o el estudio de perfiles delictivos. 
 
El otro plano consiste en estudiar numerosos casos específicos, que aportan información menos teórica y más práctica para establecer el contexto en el que la novela resultará verosímil: permiten conocer el detalle sobre cómo son este tipo de criminales, cómo se comportan, qué recursos emplean para no ser capturados o cómo eligen a sus víctimas.

-Próximamente presentará Sin aire en el Festival Getafe Negro, que dirige  Lorenzo Silva y que cuenta con un gran prestigio. ¿Qué opina de este tipo de festivales?
Son certámenes que sirven de encuentro entre el lector y escritor, y permiten establecer un vínculo más allá de los propios libros. A mí me resultan especialmente interesantes porque a través de ellos conozco la experiencia de otros escritores, pero en ellos también se descubren nuevas obras y autores, se regresa a los clásicos desde un enfoque distinto, o se conocen otros aspectos relacionados con el género en las conferencias que se organizan.

En cualquier caso, conociendo de primera mano el certamen de Getafe Negro, si hay algo que me gustaría destacar es el esfuerzo enorme y la dedicación, año tras año, de sus responsables: Lorenzo Silva como comisario y sus colaboradores. Hay que poner mucha pasión y trabajo para que salga adelante un certamen de este prestigio y son ellos quienes, con su voluntad, lo hacen posible.

-¿Cómo logra situarse en la barrera entre el Bien y el Mal, es este el lugar del que parten todas las emociones?
La frontera que separa el Bien del Mal puede llegar a resultar bastante difusa, debido a que somos cada uno de los individuos quienes la establecemos. Incluso las leyes, que pretenden ser un criterio objetivo para establecer dicha frontera, difieren entre sí. 
 
Creo que, como la percepción del Bien y el Mal es personal, está tan contaminada de la irracionalidad de las emociones como el resto de nuestros pensamientos. La prueba es que en un arrebato de furia podemos actuar de un modo que nosotros mismos desaprobaríamos en cuanto nos tranquilizásemos. Determinadas emociones como la ira, la tristeza o la envidia pueden condicionar nuestros valores, de un modo temporal o para siempre. 
Desde luego, sí diría que la barrera entre el Bien y el Mal está estrechamente vinculada a nuestras emociones. Quizá por eso siempre han tenido tanto éxito las historias que narran sus conflictos.  
 -¿Qué recomendación daría a los jóvenes que empiezan a escribir?
Creo que lo más importante que podría aconsejarle a quien empieza a escribir es que se divierta haciéndolo. Una novela requiere muchas horas de dedicación que se roban a otras actividades, así que mejor que sean disfrutadas. De lo contrario, puede convertirse en un trabajo inabordable. 
 
Al margen de esto, también recomendaría que cada autor escriba sobre lo que verdaderamente le remueve por dentro. La escritura es una actividad más personal de lo que puede parecer a primera vista y cualquier obra será mucho más completa y satisfactoria si somos enteramente honestos con nosotros mismos.
Y por último, que no cunda el desánimo. Si no nos satisface una página o un primer borrador, hay que considerar que eso no es más que un primer paso con el que empezar a trabajar.



GETAFE NEGRO. AGENDA

Jueves 22 de octubre, 20.00 horas:
CONVERSACIÓN GATOS SALVAJES

El recientemente galardonado con el premio Hammett de novela negra, Carlos Zanón, y el emblemático Julián Ibáñez, que estrena su GATAS SALVAJES en Getafe Negro, nos deleitarán con un mano a mano que promete ser legendario.
Espacio Mercado


Domingo 25 de octubre, 12.00 horas:
Presentación de EL MUNDO ENTERO PASA POR MARSELLA, 

de Ángela Martín del Burgo 
y SIN AIRE, de Daniel Pérez Morales.
Carpa de la Feria del Libro de Getafe

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario