16 junio, 2017

M.A.R. Editor en la Semana Negra de Gijón 2017

La trigésima edición de la Semana Negra de Gijón tendrá lugar entre los días 7 y 16 de julio del 2017 en los terrenos del antiguo astillero Naval Gijón, el mismo lugar donde se han celebrado con éxito sus cinco anteriores ediciones. En la edición de este año se dedicará una especial atención a asuntos de tanto relieve como el centenario de la Revolución rusa de 1917 o el tra­tamiento del Franquismo en la literatura negra española. Y como siempre, con un destacado papel del cómic, con la exposición Visualizando el maltrato: la violencia de género en el cómic, que mostrará cuarenta originales de obras producidas en Francia, Argentina, Gran Bretaña y España, de destacados autores como Una,  Marika Vila, Susanna Martín, Iñaki Echeverría y Gabriela Cabezón.
            Y lo habitual en este certamen; importantes participantes autores de novela negra, histórica y de ciencia ficción, como: Juan Madrid, Carlos Salem, Rosa Monte­ro, Laura Restrepo, Elia Barceló, Ramón Pernas, Alfonso Mateo-Sagasta, Cecilia Ekbäck, Berna González Harbour,  Ignacio del Valle, Sophie Hénaff, Paco I. Taibo II, Eduardo Goldman, Empar Fernández o Tatiana Goransky y el genial dibujante de cómics argentino Enrique Breccia. Y habrá recitales de poesía.


            Uno de los actos centrales de la Semana Negra de Gijón 2017 será la presentación en la carpa central de la feria, la Carpa del Encuentro, del libro de Carlos Augusto Casas Ya no quedan junglas adonde regresar (M.A.R. Editor). Apoyado por inmejorables críticas, Carlos Augusto Casas será una de las estrellas del evento, el día 11 de junio, a las 21 h. El autor dará una rueda de prensa por la mañana en el hotel Don Manuel de Gijón.

            El mismo día, a las 18,30h, en el Espacio A Quemarropa, M.A.R. Editor presentará tres novedades de novela negra y policíaca: El delantero centro se niega a jugar, de Salvador Robles Miras; Deliciosamente mortal, de Germán Díez Barrio, y Daños colaterales, de Teresa Galeote. El acto será presentado por el escritor Miguel Ángel de Rus.
            Es el cuarto año en que la editorial madrileña M.A.R. Editor participa de forma consecutiva en la Semana Negra, de la mano de su editor, el escritor Miguel Ángel de Rus, creador del premio Wilkie Collins de Novela Negra, del que M.A.R. Editor ha celebrado seis ediciones, y editor y antólogo de cinco antologías de relato negro publicadas por Ediciones Irreverentes, en las que han participado la mayoría de los principales autores de novela negra de España, como el volumen Asesinatos profilácticos.

               No hay que perderse la extraordinaria entrevista de Carlos Augusto Casas en el diario Público al responsable de la Semana Negra de Gijón, Ángel de la Calle.
               Web oficial de la Semana Negra http://semananegra.org/
               Carlos Augusto Casas en televisión https://www.youtube.com/watch?v=cohH8yGfxpY

15 mayo, 2017

La compra de partidos y la corrupción en el fútbol en el libro “El delantero centro se niega a jugar”, de Salvador Robles Miras

La compra de partidos y la corrupción en el fútbol es el tema central de la novela El delantero centro se niega a jugar, de Salvador Robles Miras, publicada por M.A.R. Editor. Se presenta mañana, martes, día 16 de mayo, a las 19.30, en la librería Burma, (C. Ave María 18, Madrid).
El autor estará acompañado por la escritora Paz Martín-Pozuelo y la periodista Paqui Sánchez Galbarro.
Salvador Robles Miras culmina su trilogía sobre el delito en nuestro entorno y nuestra época -protagonizada por el inspector Telmo Corrales- con El delantero centro se niega a jugar; una denuncia de la corrupción en el fútbol, del amaño de los partidos, de la gran estafa consentida, ante la que sólo cabe una postura, tan modesta como terriblemente arriesgada: no formar parte de un mundo podrido.
El Metrópoli FC (al que muchos encuentran similitudes con el Athletic de Bilbao) disputa el partido más crucial de su longeva trayectoria, ya que, de no ganar, el club bajaría a Segunda División por primera vez en su historia. Un cataclismo para el club y la capital metropolitana. Algo que no sucederá. Directivos del Metrópoli FC y el Mediterráneo Balompié, su rival en la última jornada de Liga, acuerdan de antemano el vencedor del partido. El delantero centro metropolitano, el goleador del equipo, Gastón Ulloa, se entera del amaño, y decide negarse a jugar. Una decisión que le costará la vida.
Aparentemente, Gastón Ulloa ha sido asesinado por un atracador que ha perdido los estribos. Pero Telmo Corrales y sus colaboradores no se conforman con lo que se distingue a primera vista, ellos van más allá de las apariencias, al fondo del asunto. El envés del deporte, de la naturaleza humana, quedará expuesto en el haz del escaparate conforme Corrales y su gente progresan en sus investigaciones

El autor: Salvador Robles Miras

(Águilas, Murcia, 1956) Salvador Robles Miras es periodista y pedagogo. Nació en Águilas (Murcia), aunque vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado veintiséis libros (narrativa, ensayo y novela). Sus últimos títulos: La exclusiva del asesino (2015)A la sombra de un tilo (2015), y Troya en las urnas (2016) son publicados por M.A.R. Editor. También ha publicado recientemente la segunda edición revisada y ampliada de Contra el cielo, un alegato contra la barbarie terrorista. Colaborador semanal durante cinco años de Hágase la luz (EITB). También colabora habitualmente con Tele 7 (Vizcaya). Su novela Troya en las urnas ha sido galardonada con el V Premio de Novela Negra Wilkie Collins (2016), La exclusiva del asesino  fue finalista del Premio Euskadi al Mejor Libro del Año de Literatura en Castellano.

Carlos Augusto Casas en la Feria del Libro de Valladolid y Castelló Negre

Carlos Augusto Casas continua la promoción de su exitosa novela Ya no quedan junglas adonde regresar (M.A.R. Editor) En los primeros días de mayo ha presentado el libro en Ávila y ha participado en la Feria del Libro de Valladolid y en Castelló Negre. Alguna imágenes.


En la Feria de Valladolid, junto a la escritora Mariaje López


En la Feria de Valladolid, dedica un libro a un lector


En Castelló Negre

27 abril, 2017

Hoy se presenta en Bilbao “El delantero centro se niega a jugar”, la novela policíaca sobre la corrupción en el fútbol de Salvador Robles Miras

Hoy, jueves, a las 19.30, en el Hotel Abando de Bilbao, se presenta El delantero centro se niega a jugar, la novela policíaca sobre la corrupción en el fútbol de Salvador Robles Miras. ¿Tiene que ver el metrópoli con algún histórico equipo de fútbol vasco? ¿Qué partido ha sido amañado?
            Telmo Corrales, el inspector jefe de policía que ha protagonizado la trilogía sobre el delito en Metrópoli, se presenta ante los lectores por última vez. Le acompañarán singulares personajes, alguno indeseable, otros entrañables. Entre todos ellos, destaca el futbolista Gastón Ulloa, el delantero que se niega a jugar por las razones más convincentes de todas: las que dimanan de la dignidad. Lo matan, sí, pero su recuerdo perdurará entre los suyos… y quizás también entre los lectores.
            Salvador Robles Miras culmina su trilogía sobre el delito en nuestro entorno y nuestra época -protagonizada por el inspector Telmo Corrales- con El delantero centro se niega a jugar; una denuncia de la corrupción en el fútbol, del amaño de los partidos, de la gran estafa consentida, ante la que sólo cabe una postura, tan modesta como terriblemente arriesgada: no formar parte de un mundo podrido. El Metrópoli FC disputa el partido más crucial de su longeva trayectoria, ya que, de no ganar, el club bajaría a Segunda División por primera vez en su historia. Un cataclismo para el club y la capital metropolitana. Algo que no sucederá. Directivos del Metrópoli FC y el Mediterráneo Balompié, su rival en la última jornada de Liga, acuerdan de antemano el vencedor del partido.
            El delantero centro metropolitano, el goleador del equipo, Gastón Ulloa, se entera casualmente del amaño, y, tras debatir consigo mismo, decide negarse a jugar. Una decisión que le costará la vida.
            Aparentemente, Gastón Ulloa ha sido asesinado por un atracador que ha perdido los estribos. Pero ya sabemos que Telmo Corrales y sus colaboradores no se conforman con lo que se distingue a primera vista, ellos van más allá de las apariencias, al fondo del asunto. El envés del deporte, de la naturaleza humana, quedará expuesto en el haz del escaparate conforme Corrales y su gente progresan en sus investigaciones.

El autor: Salvador Robles Miras
(Águilas, Murcia, 1956) Salvador Robles Miras es periodista y pedagogo. Nació en Águilas (Murcia), aunque vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado veintiséis libros (narrativa, ensayo y novela). Sus últimos títulos: La exclusiva del asesino (2015), A la sombra de un tilo (2015), Troya en las urnas (2016). Todos con M.A.R. Editor. También ha publicado la segunda edición revisada y ampliada de Contra el cielo, Ed. Mundopalabras (2016), un alegato contra la barbarie terrorista. Colaborador semanal durante cinco años de Hágase la luz (EITB). También colabora habitualmente con Tele 7 (Vizcaya). Ha ganado, entre otros muchos premios, los siguientes: Concurso de Relato Francesc Candel de Barcelona 2013, Valentín Palacio (Asturias) 2013, Pluma del Guirre 2013, XVI Certamen José Rodríguez Dumont 2014, Javier Tomeo de Microrrelato. Su novela Troya en las urnas ha sido galardonada con el V Premio de Novela Negra Wilkie Collins (2016), La exclusiva del asesino fue una de las tres finalistas del Premio Euskadi al Mejor Libro del Año de Literatura en M.A.R. Editor Castellano.

Recuerda

Hoy, jueves, a las 19.30, en el Hotel Abando de Bilbao, se presenta El delantero centro se niega a jugar, la novela policíaca sobre la corrupción en el fútbol de Salvador Robles Miras.

15 marzo, 2017

Entrevista a la escritora Ángela Martín del Burgo, autora de “El mundo entero pasa por Marsella”

“...El tiempo a veces parece una engañifa, y la gente, los recuerdos, los lugares y las cosas vuelven una y otra vez a nuestra memoria. También el sueño se encarga de demostrar lo extraño que es todo”. Este párrafo, extraído de “El mundo entero pasa por Marsella”, la última novela de Ángela Martín del Burgo, resume las claves de la obra de esta escritora atípica y única dentro del género negro: la profundidad en las reflexiones de sus protagonistas arrastrados en el tiempo por los azarosos giros del destino.

Hemos tenido la oportunidad de charlar con Ángela, quien de primera mano nos habla sobre novela negra, literatura, soledad y todo lo que encierra el alma de una escritora. 

En sus obras se percibe un toque intelectual, culto, que rompe con el estilo al que estamos acostumbrados dentro de la novela negra.
Quizás, sí, quizás tengan razón. En cualquier caso, tanto con mi obra como con mi opinión, si me la piden, me gustaría que el género negro no estuviese tan encasillado en una literatura de puro entretenimiento y consumo, sin mayor envergadura, sino que, por el contrario, cumpliese con la función de cualquier obra de arte, que no es otra que analizar la realidad social, dado que cualquier realidad es falsa, y ello gracias al estilo, un estilo literario, en este caso. El género negro tiene, por lo demás, suficientes recursos para poder cumplir satisfactoriamente con todo ello. Tenemos que recordar que escritores tan grandes como Pessoa o Borges fueron amantes de la novela policíaca y escribieron relatos de tal género.

¿Cuáles diría que son sus preocupaciones temáticas?
El amor, esto es, la relación con los otros, la muerte, la justicia social y la búsqueda de verdad. Son temas que configuran mi corazón y mi razón, y que me hacen sufrir de una manera no solamente moral, sino también física.
  
Otra de las características de sus novelas es el tratamiento de la violencia, sin recrearse en ella.
En El mundo entero pasa por Marsella hay demasiada violencia, en mi opinión. Quizás deba recrearme todavía menos.

¿Piensa en el lector cuando escribe o no se deja influenciar por el público futuro?
Es curiosa la tarea del escritor, en soledad, siempre en soledad, y, sin embargo, no deja de estar presente el tú al que se dirige. Otra cosa distinta es el público como está configurado por la realidad en cada momento histórico. Se dice que la televisión es así, tan tremendamente vulgar, porque es lo que el público demanda, no será más bien que ellos están creando con esa telebasura un público determinado. Recordemos que en el siglo XVIII los ilustrados regulaban los espectáculos públicos. Así surge el teatro de Moratín, por ejemplo. ¡Qué lejos!

Sus personajes, tanto en Asesinato en la Gran Vía, como en El mundo entero pasa por Marsella son empujados por las circunstancias para actuar. Casi se podría decir que son víctimas.
Víctima de la propia violencia que causan, como se lee en El mundo entero pasa por Marsella. André Dreujou se deja arrastrar por las circunstancias. No sabe que él es como cada cual dueño de su destino. Como la novela está escrita en tercera persona, hay una disonancia entre la voz del narrador y la voz del personaje, y el lector debe saber leerlo. También le ocurre algo por el estilo al asesino de Asesinato en la Gran Vía. En cambio, la causa del victimismo de Raimundo, de serlo, además de la época en la que le ha tocado vivir - ya están las circunstancias -, no sería otro que el de su condición mortal y el de su libertad de actuación consiguiente.

¿En qué o en quién se inspira a la hora de crearlos?
En mi mundo interior y en las circunstancias sociales. En lo que tenemos todos de pueblo, como diría Agustín García Calvo, y en las circunstancias que no nos dejan serlo. Pessoa explicaba muy bien la creación de personajes con su teoría del poeta dramático.
                Voy a reproducir un fragmento de mi obra narrativo - ensayística La muerte de Mario de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta. Aquí podemos leer:
                “De cada sueño mío han surgido  personalidades, encarnadas en personajes, que lo han soñado; estos, que no son yo, se han encargado de dar vida a mis sueños. Personalidades distintas a la mía, que no tengo ninguna. Yo soy tan solo el escenario por el que pasan los actores, los personajes que sueñan mis sueños”.
 
¿Cómo le surge la idea para crear una de sus novelas?
Algo tiene que arrastrarme un personaje, una ciudad, una idea... y yo ir en pos. Y tiene que tener la amplitud y hondura necesaria para que yo decida embarcarme en ese nuevo proyecto. Tenga en cuenta que en cada una de mis novelas puedo estar trabajando dos o tres años.

¿Tiene alguna manía, costumbre o preferencia a la hora de ponerse a escribir?
Por las mañanas, tras el aseo diario y el desayuno. Es el momento mejor. No entiendo a los escritores que escriben por las noches. Quizás haya que contar también con el ritmo biológico de cada uno.

¿Cómo ve el panorama del género en nuestro país?
Los escritores, como otros autores, se dejan arrastrar por el éxito y las consignas del poder y de la realidad. Y si quieren dinero, es esto lo que tienen que hacer. Pero eso no es en la mayor parte de las ocasiones literatura.

¿Cuál sido la última novela negra que ha leído?
Los viejos papeles de David García Panadero, de la que subrayo la autenticidad, la honestidad y el buen oficio. En la trama hay una vuelta de tuerca muy bien orquestada.
Y estoy deseando leer la novela de Carlos Augusto Casas Ya no quedan junglas adonde regresar.




Ángela Martín del Burgo

(Moron de la Frontera (Sevilla).
Novelista y poeta, es tambien doctora en Filologia y profesora de Lengua espanola y literatura.

Ha publicado las novelas El mundo entero pasa por Marsella (2015), Asesinato en la Gran Via (2012), Ningun camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2000); asi como el libro de relatos La muerte de Mario de Sa-Carneiro o La soledad y el poeta (2007).

Los poemarios: Enigma y misterio de Italia, y otros poemas (2016), Poemas de viaje (2011), Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda, 1996), La mirada asombrada y Un sueno breve.

Ha participado en antologias como: Antologia de poetas contemporaneas. Enesima Hoja (2012); Atlas poetico. Viajeras del siglo XXI (2013); Me gusta la Navidad (2016); Mujeres y cafe (1995); en Homenajes publicados por el Ateneo de Sevilla (2008 y 2009); y en los VII, IX y X Cuadernos de profesores poetas (2011, 2013 y 2014).

Traducida al italiano en la antologia bilingue Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema, Bologna. Piazza Maggiore, ha recibido el Diploma Autore dellfAnno 2008. Y en las antologias de poesia contemporanea Poesia e cultura y Parola e vita (Italia, 2010). Premio Literario Internacional Omaggio a Pablo Neruda & Salvatore Quasimodo.
Ha colaborado en la revista literaria Cuaderno Sie7e con articulos como los siguientes: "Dos momentos de la novela policiaca: Laura y Asesinos sin rostros. (De la novela psicologica a un nuevo asesino anonimo y colectivo)". "Bajo el signo de la revuelta: las novelas de Simenon. El sentido de la literatura", "El dolor en la literatura"; en Isidora (Revista de Estudios Galdosianos); y en el XII Congreso de Novela y Cine Negro en Salamanca (2016) con "La Mancha, el Quijote, el sexo y la muerte en la novela de Francisco Garcia Pavon Voces en Ruidera".





El mundo entero pasa por Marsella
Autora: Ángela Martín del Burgo
http://www.cuadernosdelaberinto.com/EstrellaNegra/elmundoenteropasapormarsella.html
Colección ESTRELLA NEGRA, Nº 10
316 páginas • I.S.B.N: 978-84-944036-2-0 • 15€


EL SIGNO DEL MIEDO, de Margery Allingham

Nuevo episodio de la serie de novelas protagonizada por Albert Campion, detective británico que oculta bajo este nombre de aspecto vulgar su pertenencia a una aristocrática familia, emparentada con la Casa Real británica. Campion se convirtió en el personaje más popular de la extensa producción de la escritora Margery Allingham (Londres,1904-1966)considerada junto a Agatha Christie una de las principales firmas del género de intriga policiaca del Reino Unido en el siglo XX. 

El sagaz detective recibe un encargo que habrá de resolver con la máxima discreción para evitar conflictos de carácter internacional. Se trata de recuperar un antiguo principado próximo a la costa del Adriático al que la Corona inglesa no había prestado atención hasta ese momento. El hallazgo de un rico yacimiento petrolífero atrajo la atención del gobierno que necesitaba disponer de los documentos jurídicos y títulos de asentamiento necesarios para la incorporación del territorio a los dominios de Gran Bretaña. Dispuesto a cumplir su cometido, Campion se enfrenta a una organización empresarial y financiera al mando de Brett Savanake un hombre de negocios conocido por su falta de escrúpulos y actividades criminales. El ambicioso personaje envía a sus sicarios a seguir de cerca las investigaciones de Campion, con el propósito de arrebatarle primero el resultado de su trabajo y después eliminarlo sin dejar huellas. El detective, con la ayuda de varios jóvenes también pertenecientes a la nobleza, y de su fiel criado el ex presidiario Lugg, se traslada a una granja rural del condado de Suffolk donde se han localizado algunos de los documentos precisos para reclamar la soberanía del territorio en disputa. Los sucesivos episodios de acción, atentados, asaltos, y golpes de mano alteran la paz del lugar y exigen al equipo de Mr. Campion el máximo esfuerzo para neutralizar la violencia y crueldad de sus oponentes. El protagonista, oculto bajo apariencia abúlica y distante, logra despistar no solo a sus rivales, sino también a sus amigos a los que utiliza, con flema y sentido del humor británico, al servicio de sus propósitos. Margery Allingham alterna las descripciones del bucólico paisaje de la campiña inglesa con diálogos chispeantes que cumplen la misión de completar y aclarar los detalles necesarios para seguir con fluidez el desarrollo y desenlace final de la complicada intriga. 


MONSIEUR PAIN, de Roberto Bolaño

En la primavera de 1938, un poeta sudamericano pobre está ingresado en un hospital de París, aquejado de una enfermedad desconocida, inexplicable y mortal. Su mujer y una amiga acuden al mesmerista Monsieur Pain, hombre solitario y honesto, que se ve complicado en una intriga en la que se planea un asesinato.

El autor (Santiago de Chile, 1953), poeta y novelista, ha redactado una novela muy elaborada, en la que el narrador-protagonista, hombre común y pacífico, es introducido en una historia ajena a él, en la que se alían causalidad y casualidades para que tenga que intervenir en ella. Esboza numerosos temas -soledad, amor, amistad...-, sin tratarlos en profundidad. Al principio hace unas reflexiones de introspección psicológica de interés. En un capítulo final, los principales personajes exponen, con voces distintas, su perspectiva acerca del final, que no llega a mostrarse en la novela. El estilo, muy cuidado y de léxico variado, exige una lectura atenta. 

EL LIBRO DE LOS ESPEJOS EL LIBRO DE LOS ESPEJOS, de E.O. Chirovici

El periodista rumano Eugen Ovidiu Chirovici (Fagaras, 1964) centra esta novela en el misterioso asesinato de Joseph Wieder, conocido psiquiatra judío de origen alemán, catedrático de la Universidad de Princeton (USA) que conmovió en su tiempo a la comunidad científica americana.

El caso quedó cerrado ante la falta de pruebas para inculpar a los varios sospechosos interrogados por los inspectores de la policía local. Treinta años más tarde, el agente literario Peter Katz recibe los primeros capítulos del original remitido por un tal Richard Flyn, antiguo colaborador de Wieder, donde, supuestamente, se aclara la identidad del criminal. Al parecer, el texto recogía en forma novelada los acontecimientos que rodearon la muerte del prestigioso psiquiatra. En el caso de ser aceptaba la propuesta, Flyn se comprometía a entregar los capítulos restantes y dejar las gestiones editoriales en manos de Peter Katz. Interesado vivamente con la historia, el desenlace quedó interrumpido al faltar los episodios finales, precisamente los dedicados al asesinato del doctor Wieder. Decidido a formalizar el contrato, los intentos de Katz para localizar al autor fueron vanos. Su viuda le informó que acababa de fallecer víctima de un cáncer fulminante sin haber dejado rastro de las páginas finales del original. Sin desanimarse, Katz decidió encargar a John Keller, joven periodista en paro, la reconstrucción de los hechos y ofrecer así una versión de lo sucedido lo más aproximada posible a la verdadera que sirviera para completar el material disponible. Además de los datos reunidos por Keller, se recabó la ayuda de los policías que se habían ocupado del caso y de los alumnos de Princeton, que, ahora ya en su madurez, habían trataron al psiquiatra y conocieron a sus colaboradores más íntimos. Pese al tiempo transcurrido, gracias a las declaraciones de los testigos, los aspectos más sórdidos del suceso quedaron al descubierto, así como la identidad de los ejecutores del crimen y los motivos que les llevaron a cometerlo. La trama argumental, de cierta complejidad y lentitud expresiva, se construye a base de varios relatos superpuestos, cada uno de los cuales corre a cargo de un personaje distinto. Aparece en primer lugar el texto facilitado por el narrador original, Richard Flyn, seguido de las impresiones y comentarios del agente literario, Peter Katz y del el informe del periodista Keller, para finalizar con el trabajo de los policías que, gracias a sus experiencias pasadas, lograron aclarar un misterio que habían considerado, en su día, imposible de resolver.


LA QUIMICA, de STEPHENIE MEYER

En esta trepidante y adictiva novela, una exagente que huye de la organizacion en la que trabajaba debera aceptar un ultimo caso para limpiar su nombre y salvar su vida. Antes trabajaba para el gobierno de Estados Unidos, aunque casi nadie lo sabia. Como experta en su campo, era uno de los secretos mas oscuros de una agencia tan clandestina que ni siquiera tiene nombre. Hasta que la consideraron un lastre y fueron a por ella sin avisar. Ahora rara vez se queda en el mismo lugar o utiliza el mismo nombre durante mucho tiempo. Ya han matado a la unica persona en quien confiaba, pero sabe algo que sigue suponiendo una amenaza. La quieren muerta, y pronto. Cuando su antiguo jefe le ofrece una salida, comprende que sera su unica oportunidad de borrar la enorme diana que lleva dibujada en la espalda. Pero eso implica aceptar un ultimo encargo. Y, para su horror, la informacion que consigue vuelve aun mas peligrosa la situacion. Decidida a afrontar el desafio cara a cara, empieza a prepararse para la peor pelea de su vida, mientras se da cuenta de que se esta enamorando de un hombre que solo puede complicar sus posibilidades de supervivencia. Ahora que sus opciones menguan a marchas forzadas, debera aplicar su especial talento de formas en las que nunca antes habria soñado. En esta novela intensa y arrolladora Meyer ha creado a una irresistible heroina con unas habilidades muy especiales. Y demuestra una vez mas por que es una de las escritoras que mas vende del mundo.

14 marzo, 2017

M.A.R. Editor entrega su premio a Tenerife Noir por convertirse en el eje Atlántico de la novela negra


La delegación de M.A.R. Editor en Tenerife Noir se hospedó en el Hotel Escuela Santa Cruz, en el lugar más céntrico de Tenerife, junto al estadio de Fútbol. El Hotel Escuela es un proyecto de HECANSA, una iniciativa del Gobierno de Canarias para contribuir a la competitividad del sector turístico en Canarias mediante la formación y el fomento de la profesionalización de sus recursos humanos y de sus empresas. Un lugar fabuloso, con jardines tropicales y vista sobre toda la isla. Tan enamorados quedaron los miembros de la expedición, que decidieron que aquel fuera el marco en el que se hiciera entrega del Premio que la editorial iba a dar al festival.


            Miguel Ángel de Rus, en nombre de M.A.R. Editor, entregó el cuadro conmemorativo del premio a Alejandro Martín, en representación de Tenerife Noir. Para el escritor y editor “Tenerife Noir merece este premio por haberse convertido en el eje atlántico de la novela negra y de género. Este certamen ha traído a los mejores escritores no sólo canarios y de la península, sino del resto de Europa y de América, y han demostrado que por capacidad de organización, esta feria debe ir a más. Quienes hemos participado varios años en la Feria Internacional de Guadalajara (FIL), sabemos que es necesario que se creen más mercado profesionales para el sector editorial, y Tenerife puede ser esa nueva cita por el vigor mostrado en Tenerife Noir, por tener escritores de calidad, por la calidad de sus medios de comunicación, por la excelencia de sus hoteles y por la comodidad que supone tener un mercado a mitad de camino entre la península e Hispanoamérica”
            El premio entregado es un grabado del prestigioso artista argentino Miguel Ángel Guerreiro, un grabado titulado Nuestro faro, simbólico del valor de la feria como faro en un cruce de mares.


            Al acto se unieron diversos escritores y profesionales de la comunicación, entre ellos –en la foto- Maica Rivera de la revista Leer y Carlos Augusto Casas, ganador del Premio Wilkie Collins.

            Al final del acto, se tomó un copazo en el Hotel Escuela Santa Cruz, al que se unió el escritor Paco Gómez Escribano.

Tenerife Noir: Autores y editores apuestan por la creación de un mercado que consolide el género negro


Los festivales ‘noir’ son un factor clave en la búsqueda de lectores por parte de las editoriales más comprometidas con los autores que están renovando el género con apuestas literarias de una altísima calidad. Autores y editores apuestan por la creación de un mercado que consolide el género negro, que permita la continuidad de la labor creativa y que sea capaz de incorporar nuevos lectores al noir y, más aún, nuevos lectores a la literatura. Es la conclusión que se desprende de las intervenciones de distintos integrantes de dos de las mesas organizadas por el Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir en la primera semana del desarrollo de su primera edición.
            Solo quedan en todo el país dos librerías especializadas en género negro escrito en castellano tras el cierre de la emblemática Negra y criminal, de Barcelona, a finales de 2015; se trata SomNegra, librería online con sede en Cataluña, y Burma, en Madrid. “SomNegra y Burma son un ejemplo, porque dan al lector la seguridad de que lo tienen todo; eso es importante”, asegura Miguel Ángel de Rus. El escritor y editor aporta una visión amplia y ambiciosa y apunta la necesidad de crear un mercado que consolide el género negro y, en consecuencia, también, la actividad literaria, y señala a la Feria de Guadalajara (FIL) de México como modelo de la forma de actuar para conseguir nuevos lectores.
            El editor Miguel Ángel de Rus, de Ediciones Irreverentes y M.A.R. Editor, ha sido integrante común de las mesas redondas Sueños en negro y La apuesta editorial por el género negro, en la que también participaron los escritores canarios Javier Hernández Velázquez y Pablo Martín Carbajal y el francés residente en Tenerife Pascal Buniet y el madrileño Carlos Augusto Casas, que ha recibido en Tenerife Noir el Premio Wilkie Collins de Novela Negra; y la mesa Festivales, revistas y promoción literaria, en la que participaron además los escritores catalanes Jordi Ledesma y Sebastià Bennassar.
            “Los editores son los únicos que arriesgan dinero en los libros”, destacó durante una entrevista el autor Carlos Augusto, que con su primera novela, Ya no hay junglas adonde regresar, recibió el premio Wilkie Collins que entrega M.A.R. Editor en Tenerife Noir. Augusto subraya que las editoriales son las que corren con los riesgos económicos esenciales para difundir la creación de los autores.
            “El problema es que no hay industria”, aseguró Sebastià Bennassar, que ofreció en la mesa celebrada en la Bilbioteca municipal central de Santa Cruz de Tenerife una visión aguda y crítica del panorama literario en Cataluña y en España en general. La afirmación del escritor catalán se sostiene en las cifras: mientras en Francia se habla de ventas de 100.000 ejemplares, para un libro en español una buena cifra de ventas no llega a los 800, mientras que con un libro escrito en catalán, las cifras se reducen a algo menos de la mitad. Por eso, “los festivales son maravillosos, aunque solo sea por ganar un nuevo lector”, sentenció Bennassar.
            Con estos datos, en España, la situación de las editoriales más allá de tres grandes grupos es muy compleja. Las editoriales independientes, pequeñas y medianas, “son pequeños grupos de trabajo que contratan servicios editoriales con empresas externas y difícilmente pueden hacer grandes apuestas”, explica Miguel Ángel de Rus, que destaca el esfuerzo titánico de Cuadernos del laberinto, Alrevés, Ediciones Irreverentes o M.A.R. editor, que “se dedican al género negro más por amor a los escritores que porque el género dé dinero”.



            La afirmación choca a un extraño, porque en los últimos años se habla constantemente del éxito del género negro en nuestro país y en todo el mundo occidental. “Los pocos autores que dan beneficios son casos extraordinarios”, dijo el editor. “La buena salud del género negro estamos hablando de editoriales pequeñas y medianas que apuestan por autores españoles contemporáneos, con obra de muy buena calidad, y se han creado espacios a través de los festivales que permiten un encuentro con un público muy fiel”, diagnostica De Rus.
            La mayoría de los participantes en las mesas citadas coincidieron en señalar que parte de ese boom noir está sostenido también por una combinación de obras de distinto perfil en el actual concepto de género negro, entre las que además del noir clásico, se encuentran bestsellers, novelas de enigma y libros de entretenimiento, junto al que se editan esas otras novelas de género negro contemporáneo, en el que los autores españoles son algunos de los protagonistas en la renovación literaria del género con obras de muy buena calidad.

            En cualquier caso, la “audiencia” de la literatura negra, en nuestro país, no se mide por miles, como el fútbol, sino por centenares. Por este motivo, Bennassar apuntó el afán por buscar lectores como un factor del auge de los festivales, de los que antes de la crisis, en 2005, solo había dos en nuestro país, mientras que tras doce años de crisis se cuentan hasta 32 encuentros literarios dedicados al género negro en todo el estado. La opción del editor, sin embargo, va más allá, cuando aseguró que “los festivales están bien, pero hacen falta mercados”. 

13 marzo, 2017

Carlos Augusto Casas recibe el Premio Wilkie Collins de Novela Negra (M.A.R. Editor) en Tenerife Noir


El escritor Carlos Augusto Casas afirma que en su primera novela No quedan junglas adonde regresar, ganadora del premio Wilkie Collins de Novela Negra de M.A.R. Editor, ha pretendido hacer una crítica social lo que, en su opinión, es fundamental en este género literario.
Casas, junto con el también escritor y editor Miguel Ángel de Rus, asisten esta semana al festival del Atlántico de Género Negro, Tenerife Noir, en el que se ha entregado el premio Wilkie Collins, que concede M.A.R editores.
Los dos escritores, que también son periodistas, discrepan sobre la influencia que ha tenido esta última profesión en su obra y mientras que Casas afirma que sus lectores reconocen en su novela su faceta periodística para de Rus el momento en el que se sintió más escritor fue el que más lejos estuvo del periodismo.
De Rus, que trae a este certamen "Novelas reunidas", donde une cinco de sus trece obras, afirma estar "desencantado" del periodismo y señala que en su último programa en Radio Nacional de España ya estaba enfocado a su pasión que es la literatura.
Miguel Ángel de Rus tiene una gran experiencia en festivales literarios y considera que Tenerife tiene todas las condiciones para atraer un gran mercado del libro por lo que espera que se convierta en la semilla de una feria tan grande como lo es la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México.
Carlos Augusto Casas, actual subdirector de "Cistora, a pie de calle", presenta su primera novela que ya ha sido ganadora de un premio y aunque anteriormente había escrito relatos, "y tengo alguna novela guardada en el cajón", considera esta experiencia "como un sueño".
Además destaca que el prólogo de su primera novela sea del escritor Julián Ibáñez, al que admira.
Para Casas el salto del relato a la novela es algo natural para un escritor "y depende de que la historia te lo pida" y subraya que "No quedan junglas adonde regresar" requería más páginas.
La novela de Casas nace en su época como periodista donde trabajaba cerca de la calle de la prostitución madrileña, Montera, y día tras día veía a la población ignorar la situación de esas mujeres a las que considera esclavas sexuales.
En uno de los reportajes que hizo sobre ellas se encontró con el testimonio de una mujer que afirmaba que muchos de sus clientes mayores solo querían hablar y a esa figura solitaria y anciana, que tiene que pagar por compañía, sumó la indiferencia por la esclavitud sexual como motivo inspirador del libro, en el que asegura hay mucho de crítica social.
Miguel Ángel de Rus, como editor y jurado del premio Wilkie Collins, afirma que valoraron la calidad literaria, la documentación para crear a los personajes de esta obra, que no se trata de una novela enigma donde el lector tiene que averiguar quién es el asesino y añade que el final es lo mejor de la novela.
Sobre sus Novelas reunidas, de Rus dice que es "un rescate" de cinco novelas que tuvieron buenas críticas pero que hoy son muy difíciles de encontrar y de las que cuatro de ellas tiene que ver mucho con el contexto actual.
"Europa se hunde", "Dinero, mentiras y realismo sucio"; "Cuando entregarme a los hombres era la única venganza"; "Patria"; "Bäsle, mi sangre, mi alma" son los títulos de las cinco novelas.
Los dos escritores comparten en sus nuevos proyectos un componente crítico del mundo del periodismo actual y mientras que Casas prepara una novela negra centrada en el mundo televisivo, la competitividad y el "todo vale" para conseguir audiencia, de Rus publicará un libro de relatos después de verano en las que cada historia nace de alguna noticia absurda publicada en los periódicos.

Foto original de María Picasa publica en El Día http://eldia.es/cultura/2017-03-09/19-Aqui-late-corazon-periodista.htm 



07 marzo, 2017

Carlos Augusto Casas: “Estoy completamente imposibilitado para escribir algo que no sea negro”


El escritor madrileño recoge el premio Wilkie Collins de Novela Negra en Tenerife Noir por Ya no hay junglas adonde regresar, (M.A.R. Editor) una novela en la que tres historias de amor se mezclan en un acto de venganza
“Estoy completamente imposibilitado para escribir algo que no sea negro. Es que ni lo intento. Estoy condicionado genéticamente, no lo sé…”, asegura el escritor y periodista madrileño Carlos Augusto Casas. Augusto presenta su primer apellido portugués, que en nuestro país es causa de las más variadas confusiones, y se lanza a la presentación de su primera novela, Ya no hay junglas adonde regresar, con la que ha ganado el VI premio Wilkie Collins concedido por M.A.R Editor y que recoge este miércoles 8 de marzo en Tenerife Noir, a las 19.30 en la Biblioteca Municipal Central de Santa Cruz de Tenerife (edificio TEA).
“En realidad, la novela son tres historias de amor que mezcla un acto de venganza”, dice para sintetizar la que ha sido su primera novela, protagonizada por “un abuelete”, al que todos llaman Gentleman, que cada jueves contrata durante 60 minutos los servicios de una prostituta en la calle Montera de Madrid.
Como periodista, Augusto ha hecho reportajes sobre prostitución, bajos fondos, venta de drogas… ha trabajado con cámara oculta, se ha hecho pasar por toxicómano para llevar hasta el fondo su investigación periodística. Sin embargo, no era consciente de que esta experiencia le ha permitido conocer una realidad social que no todo el mundo conoce. “Condensas una realidad en un minuto de televisión y es algo que para el espectador se evapora”.
En cualquier caso, “no tengo vocación” de que su primera novela parezca una obra periodística. “Es una obra de ficción, pero sí he dado elementos que yo conozco para darle visos de verosimilitud”, explica. Su manera de abordar el mundo de la prostitución en el centro de Madrid, está inspirado por la intención de crítica social que nutre al género negro.
“La calle Montera siempre me ha parecido muy interesante, porque ahí ves la indiferencia de la gente con las injusticias diarias con las que nos encontramos. Si preguntas a la gente sobre la esclavitud del siglo XXI, la gente diría que no existe o que son cosas del Tercer Mundo y no se dan cuenta de esas prostitutas que están en la calle, sometidas a las mafias. Me atrae esa doble moral del primer mundo y de ahí surge esa novela”.
Ya no hay junglas adonde regresar ahonda en esa indiferencia ante la injusticia cotidiana, ante la que “hacemos como que no existe”, pero también es una novela sobre la soledad, porque su protagonista es uno de esos hombres mayores que en las prostitutas “no buscan sexo, sino compañía”. Gentleman “no es el típico personaje”, dice, es un anciano que está solo, un personaje no habitual en el género negro, y esto es algo que lo vincula a otros autores del noir español –David Llorente, Carlos Zanón, cita–, que, a su juicio “están renovando mucho el estilo y rompiendo los clichés clásicos de la novela negra”. La opinión de Augusto debe tenerse en cuenta, porque no es solo la de un autor que se declara “un yonqui del género negro”, sino que se basa también en su experiencia como director de la colección Estrella Negra, de la editorial Cuadernos del laberinto.
Son varios los autores españoles del género que “están rompiendo el corsé de la novela negra. Sigue habiendo puristas que piensan que hay un canon. Yo soy de la opinión de que hay que renovar el estilo. Lo fundamental es que haya crítica social, contar la parte oscura de la sociedad y del ser humano y con esos mimbres se pueden escribir historias diferentes”.
Con esa convicción contrasta la calidad del noir español –“en España se están escribiendo novelas vanguardistas y excepcionales” – frente al género nórdico o anglosajón. “Hay autores españoles que venden muchísimo menos que los nórdicos y están escribiendo auténticas maravillas”, insiste. La diferencia está en el apoyo institucional. Los nórdicos reciben ayudas para viajes, asistencia a jornadas, a la distribución y la traducción, con la convicción de que es “una inversión para dar a conocer la cultura propia”; mientras que, para los anglosajones, se trata de “un elemento comercial que impulsa la expansión de su idioma”.
En cambio, “en el género negro, se cuida muy poco a los escritores españoles; ahí llegamos a cómo se está tratando a la cultura en España en general y encima, nosotros hacemos crítica social”, sentencia apuntando que “los que más pierden son los escritores y los editores. Los escritores, porque son los que ven menos dinero y son los creadores. Y los editores porque reciben lo mismo que la distribución y la librería y son quienes realmente arriesgan dinero”.
Carlos Augusto Casas escribe de noche, cuando sus hijos duermen, pero no se sienta a escribir hasta que tiene la historia estructurada. “Tengo que darle muchas vueltas antes de meterme ante el ordenador. Hasta que no tengo toda la historia en la cabeza, no me siento. La estructura, la escaleta, la tengo que tener. Pero sí que mientras trabajaba en la televisión le daba vueltas a la idea para que la historia fuera redonda. Por mi profesión, no tengo tiempo para darme la oportunidad de escribir dos o tres veces y ya, cuando te pones a escribir surgen hallazgos”.
Aprovechó la salida del programa de Cintora para centrarse en su novela, aunque cree que más adelante tendrá que volver al periodismo, “a pesar de que no conozco un periodista que no esté cansado de la profesión”. Como escritor necesita tiempo, “porque una novela me absorbe completamente; necesito dedicarle toda mi energía mental, y trabajar en un programa de televisión requiere mucho tiempo, muchas horas y mucha creatividad. No puedo hacer las dos cosas. Uno de los dos trabajos se resentiría”.

El Wilkie Collins es el premio creado por M.A.R editor en agosto de 2011, con la intención de “encontrar las mejores novelas negras contemporáneas escritas en español”, según explica el editor Miguel Ángel de Rus. Augusto obtiene este premio con su primera novela publicada. Antes había escrito textos que quedaron como ejercicios guardados en el cajón. “Esta es la primera que intenté publicar y he ganado un premio”, constata con la alegría por “la inyección de moral y de autoestima tremenda” que significa “un espaldarazo que, no es que disuelva las dudas del escritor novel, pero permite pensar en que puedo continuar”, concluye.


Carlos Augusto Casas nació en Madrid en 1971. Comenzó su carrera en Diario 16. Después de pasar por la agencia EFE ejerció como periodista de investigación para TVE, Antena3, Cuatro y Telecinco. Recientemente ha sido subdirector del programa de Cuatro A pie de calle, presentado por Jesús Cintora. Ha participado en numerosas antologías de relatos de género negro; con el relato El Bar de los asesinos, dedicado a Lisboa, obtuvo el XIV Premio Internacional de Relato Sexto Continente, organizado por Radio Exterior de España.

06 marzo, 2017

Entrevista a Daniel Pérez Morales ("Media hora de silencio")



Dicen que si Daniel en vez de Pérez Morales se apellidase Larsson o Wilson sus novelas serían best sellers mundiales. Sus thrillers, ambientados en Canadá y protagonizados por la pareja de policías Isabelle Lemaire y Noah Page, crean adicción. Cuando abres uno de sus libros uno se olvida de comer, de dormir, de ir al trabajo. Lo único que importa es seguir pasando páginas. Hablamos con él de su último trabajo, “Media hora de silencio”, la tercera entrega de la saga Acer Nigrum. 

—Ha elegido Canadá para situar sus novelas, algo poco habitual en un autor español. ¿Por qué?
Estoy tan habituado a ambientar mis novelas en Canadá que casi me resultaría extraño que no fuera así. Hay varios motivos y no es sencillo determinar cuál tiene más peso. El más personal, porque de niño fui descubriendo esa tierra lejana a través de una familiar que trabajaba allí. Otro es que, a la hora de escribir, me divierte evadirme con la imaginación en lugares alejados de mi entorno. Y, por último, porque es un territorio que, por su mezcla de culturas, de paisajes urbanos y naturaleza, ofrece un escenario inmejorable para contar historias. 

—¿Eso le ha traído ventajas o inconvenientes?
No me paro a pensar demasiado en ello. Puede que no sea lo más práctico a la hora de publicar, pues existe cierta tradición de que cada autor escriba sobre su entorno y me consta que alguna editorial puede ser reacia a publicar obras con protagonistas extranjeros. Son aspectos que no tengo en cuenta. La prioridad es la historia que quiero contar. Ella decide el lugar donde debo localizar una novela, pues trama, personajes y escenario siempre van estrechamente ligados.

—Una de las características de sus obras es la solidez de sus tramas y lo pulido que está su estilo. Se nota que están muy trabajadas.
El resultado de una novela puede ser mejor o peor, gustar más o menos, pero considero que, por respeto al lector, es obligación del escritor ofrecer lo mejor de sí mismo, ya sea talento o trabajo. Creo que la clave está en afrontar la obra desde el punto de vista del lector y anticipar lo que se encontrará en cada página para que el resultado sea lo más satisfactorio posible.

—“Media hora de silencio” es, en mi opinión, su novela más profunda, más oscura.
Debe de ser cierto, porque ya he oído ese comentario con anterioridad. No lo busqué a propósito, creo que esa evolución fue condicionada por la propia historia y por los temas a los que alude, como el fanatismo religioso y sus consecuencias impredecibles, cuestiones que siempre me llamaron mucho la atención. Al documentarme sobre sectas destructivas para escribir la novela, me encontré sucesos reales muy oscuros que, de algún modo, se han reflejado en “Media hora de silencio” y en sus personajes.

—Otra de las características de su estilo es el ritmo que imprime a la trama. Las continuas sorpresas que el lector se encuentra en las páginas de sus novelas.
Hay intencionalidad en dotar a las novelas de ritmo y de sorpresas. En el fondo, el autor se convierte en el guía del lector a través de un viaje, de modo que más vale que lo haga interesante. Cada página debe convertirse en un motivo por el que pasar a la siguiente. Un autor no debe limitarse a escribir, sino también ejercer de lector y de juez corrector de su propia novela. Aunque suena evidente, es un trabajo más complejo de lo que puede parecer.

—En “Media hora de silencio” enfrenta a sus protagonistas a una secta destructiva, lo que los lleva al límite. ¿Cree que Isabelle Lemaire y Noah Page se lo perdonarán?
Me resulta interesante que los protagonistas evolucionen a lo largo de las obras. No son los mismos de una novela a la siguiente, como nos ocurre a las personas reales a lo largo de los años. Es cierto que en esta novela me he atrevido a arrastrarlos a unos límites desconocidos para ellos, pero espero que me lo perdonen. En cierto modo, ellos se lo han buscado. Creo en esa teoría que afirma que los personajes acaban adquiriendo vida propia a lo largo de una novela. El autor traza los escenarios y las situaciones, pero son los protagonistas los que acaban tomando decisiones conforme a su personalidad y quienes, en cierto modo, acaban determinando su propio destino.

—¿Tiene presente al lector cuando escribe o no lo tiene en cuenta?
Lo tengo presente. Entre otros motivos, porque, cuando soy lector, me gusta que el escritor de una obra me tenga también en cuenta a mí. Una novela es escrita para ser leída por alguien que va a invertir su tiempo y su dinero en el trabajo del autor. Eso hay que respetarlo. Y, por otro lado, el lector será el juez último que evaluará el resultado de una obra.

—¿Cuáles diría que son sus preocupaciones temáticas?
Al cabo de varias obras, las tengo bien identificadas, porque asoman de un modo inconsciente cada vez que me siento a escribir. En general, están relacionadas con aquellos aspectos oscuros de la naturaleza humana que me resultan complicados de comprender. Mis novelas son un pretexto para acercarme un poco más a su entendimiento, como la violencia, la crueldad, los fanatismos o los trastornos mentales. Aunque no todo es oscuridad. Necesito explorar también los motivos por los que no debemos perder la esperanza.

—Actualmente el contacto entre el autor y el público es más inmediato gracias a las nuevas tecnologías. ¿Cómo ha sido acogida la novela? ¿Has recibido alguna impresión por parte de los lectores?
Por fortuna, la acogida ha sido muy buena. Es cierto que el contacto entre el autor y el público es muy cercano y eso es muy positivo, porque permite conocer de primera mano la percepción de una novela. Lo más interesante de las impresiones de los lectores es lo distintas que son unas de otras, como si cada uno hubiera leído una novela diferente. En general, he percibido que, debido a lo que les ocurre a los protagonistas en “Media hora de silencio”, los lectores sienten curiosidad por saber qué será de ellos en el futuro. 

—Cuales son sus costumbres, manías o preferencias a la hora de escribir.
No soy especialmente maniático, pero sí muy nocturno. Suelo escribir con pluma en un cuaderno que luego paso a limpio y reviso en ordenador portátil, así puedo llevarme la tarea a cualquier parte. Abordo también mucha tarea de documentación que, en ocasiones, me distrae de la propia escritura y termino investigando solo por curiosidad. Todas las novelas alcanzan una fase en la que, inmerso en la historia, no puedo pensar en otra cosa y se convierten en una especie de obsesión. En ocasiones, pienso que mis novelas avanzan en los atascos o semáforos en rojo.

—¿Cómo ve el panorama del género en nuestro país?
En nuestro país hay mucho talento que no siempre es recompensado con reconocimiento. Sin desmerecer a los autores extranjeros, encuentro que importamos muchas obras, exportamos pocas y creo que los autores españoles compiten en inferioridad de condiciones a consecuencia de las tendencias del mercado. Desconozco las particularidades del mundo editorial como para especular sobre los motivos, pero, en general, creo que es un problema generalizado en nuestro país, que falta cierto impulso en la cultura y, por extensión, en la literatura.

— ¿Le han sugerido que cambie su nombre por otro anglosajón o nórdico para vender más?
Eso no me ha ocurrido hasta ahora, pero nunca se sabe. Confío en no tener que encontrarme en esa tesitura. En cualquier caso, admito que soy un escritor que tiene presente al lector, pero no tanto el volumen de ventas. Me preocupo más por aquellos aspectos sobre los que tengo control, en mi caso, ser honesto y esforzarme por conseguir que cada obra merezca la pena.

—¿Habrá cuarta entrega de la saga?
Eso espero y, de hecho, estoy trabajando en ella. Yo no me he cansado de la saga y, por lo que parece, los lectores tampoco. Mientras sea así, seguiremos adelante. 

Recomiéndeme una novela negra. 
 Mi última gran lectura ha sido “Ya no quedan junglas adonde regresar”, de Carlos Augusto Casas, publicada por M.A.R. Editor y Premio Wilkie Collins. Me pareció una obra que recoge la tradición de los maestros de la literatura negra española y, con un estilo moderno, consigue una estupenda puesta al día del género. Aparte de atesorar mucha calidad, la recomiendo convencido porque no podía dejar de leerla.  



DANIEL PÉREZ MORALES
(Madrid, 1974) Escritor por vocación. Cursó Escritura Creativa en la London School of Journalism. Ávido lector de autores de narrativa norteamericana como Cormac McCarthy, Don Winslow o James Ellroy.

En la actualidad compagina su actividad literaria con la de guitarrista en una banda de rock.

Ingeniero Técnico de Telecomunicación por la Escuela Politécnica de Madrid, cursó estudios de postgrado de Tratamiento de imágenes médicas y de Teledetección por satélite en la Universidad Carlos III.

Desde sus inicios en una compañía tecnológica ubicada en Nynäshamn (Suecia), hasta la actualidad, en Madrid, ha desarrollado toda su carrera profesional en el ámbito de las Telecomunicaciones.

Es el autor de Acer nigrum y Sin aire la exitosa saga de Isabelle Lemaire y el agente Noah Page.