14 febrero, 2017

Entrevista a David G. Díaz, por Osveta (Ediciones Irreverentes)


P.- ¿Osveta, publicada por Ediciones Irreverentes, es una novela negra, de terror, un thriller?
R.- Es, ante todo, una historia. Una historia de cómo la desesperación puede hacer que cada uno de nosotros, habitualmente tan serenos, podamos perder la razón hasta el punto de pergeñar un plan en verdad malvado, el cual desde un punto de vista externo nos parecería ominoso. Mi intención en Osveta es llevar el suspense hasta el final, que el lector de adentre en la lectura y quiera saber de qué manera terminará toda esa locura. En cualquier caso, si hubiera que encasillarlo en algún género, creo que el de thriller le podría ir bien, aunque los amantes del terror tendrán su dosis de oscuridad.

P.- ¿Se puede hablar de novela centrada en la violencia contra la mujer?
R.- En realidad, yo lo centraría más en una lucha interna contra los sentimientos enfrentados. Está claro que hay una voluntad de violencia, de dañar lo que ha producido dolor, y todas las frustraciones del agresor cobran forma en María, la cual es solo una persona corriente, como cualquiera de nosotros, que se acaba convirtiendo en objetivo y obsesión.

P.- El destino de los personajes, siendo de orígenes muy distintos, se entrecruza fatalmente.
R.- Como a menudo en la vida misma. Aquello de "pagar justos por pecadores" está a la orden del día. En realidad, no sabemos dónde ni en manos de quién está nuestro destino. Cualquier desconocido que pase a nuestro lado al caminar por la calle puede convertirse en pieza fundamental de nuestras vidas. En el caso de la novela, solo la casualidad y el caprichoso sino logran que tres extraños acaben envueltos en una trama. Relaciones por lo general efímeras como empleado-cliente o la existente entre vecinos pueden desembocar en desenlaces de lo más inesperados.

P.- ¿Podría haberse planteado una novela mucho más larga con esta historia pero preferiste ir a una obra breve e impactante?
R.- Preferí la brevedad, algo más corto y digerible, sin alargar demasiado los hechos. Al transcurrir la acción en una sola madrugada me resultó más conveniente ir a una narración de menor longitud, ambientando la acción para que el lector se sumerja y quede atrapado pero sin prodigarme en largas descripciones. Además, mi procedencia del relato breve contribuyó a tomar esta decisión.

P.- Estilísticamente, ¿en tu obra hay influencias de otros autores?
R.- Lo cierto es que siempre he sido un gran admirador de Poe, y supongo que algo de eso se pega... En realidad la literatura clásica me ha influido mucho siempre, y resulta palmario que en "Osveta" están presentes ciertos matices barrocos de otros tiempos.

P.- Eres de Santander. Eso a veces supone un handicap añadido a la hora de luchar por hacerse un hueco en el mundo literario. ¿Crees que hace falta conciencia de cercanía en tu tierra y de apoco al autor local?
R.- Es posible. Santander es una ciudad pequeña, y aunque tenemos varias librerías de mucha calidad, nos falta un entramado editorial como el que pueden tener ciudades de gran tamaño y población como Madrid o Barcelona. No es que no haya forma de publicar, pero siempre hay menos opciones y es, por lo tanto, más difícil.

P- ¿Es tu novela sombría, encapotada, como una tarde de otoño en Cantabria?

R.- Como una tarde de invierno... Lluviosa... Ventosa... Tormentosa... (Podría seguir de manera indefinida, así que será mejor que pare a tiempo).

Toda la información en http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/OSVETA.htm 
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24 noviembre, 2016

Reportaje fotográfico de la presentación de "Casa de fieras" en Burma





M.A.R. Editor presentó la antología de relatos sobre el concepto de "mujer mala", Casa de Fieras, el pasado viernes, 18 de noviembre, en la madrileña librería Burma, con leno de público y mucha participación
            Participaron en la presentación las escritoras Mariaje López, María Luisa de León, Rosi Serrano y Sara Sánchez Rivas. Moderó el escritor y editor Miguel Ángel de Rus.

            Reportaje fotográfico del acto.

16 noviembre, 2016

M.A.R. Editor presenta "Casa de Fieras", una antología negra y criminal sobre el concepto de "mujeres malas" en la Librería Burma de Madrid

M.A.R. Editor presenta la antología de relatos sobre el concepto de "mujer mala", Casa de Fieras, el próximo viernes, 18 de noviembre,a las 19,30, en la madrileña librería Burma, en la calle Ave María 18, en el barrio de Lavapiés.
  Participan en la presentación las escritoras Mariaje López, María Luisa de León, Rosario Martínez, Rosi Serrano y Sara Sánchez Rivas.
   Casa de Fieras pretende dar la vuelta al tópico de la "mujer mala" tan difundido por el cine y la literatura, que nos presenta un modelo de mujer que lleva a la perdición al varón: prostitutas, vampiresas, delincuentes, golfas que se mueven sólo por el poder, el sexo, la violencia o el dinero. La mirada masculina dominante a lo largo de la historia se contrapone a las propuestas que un destacado grupo de escritoras actuales nos dan en este libro del concepto "mujer mala".
 En Casa de Fieras encontramos relatos de asesinas de ficción, de mujeres frías y despiadadas, algunas reales, pero también de mujeres traviesas, de mujeres que entienden la maldad de un modo muy distinto al habitual, con otra profundidad psicológica, transgresoras del orden social establecido porque consideran que ese orden las subyuga.
En estos relatos, tan breves como contundentes, pasaremos del estupor a la risa, del crimen a la venganza tranquila, veremos cómo las mujeres pueden tramar desquites que los hombres ni imaginan y que los objetos sexuales pueden ser ellos.
Toda la información en la web de M.A.R. Editor http://www.mareditor.com/narrativa/casadefieras.html

11 noviembre, 2016

Julian Ibañez y las pelirrojas: "Las pelirrojas no se arrojan al vacío"



Nos hemos reunido con Julián Ibáñez para hablar de género negro, y más concretamente de su nueva novela, "Las pelirrojas no se arrojan al vacío", que presentó hace pocas semanas en el Festival de novela negra Getafe Negro.

Julián Ibáñez nos sorprende con un nuevo personaje: Garrido, un paparazzi que no puede evitar meterse en problemas.

Garrido no tiene escrúpulos. Hizo que se los extirparan cuando decidió ser paparazzi. Acude al velatorio de un empresario de medio pelo para ver si caza algo que vender y es testigo de una escena que nunca debió haber visto: la viuda del difunto —una pelirroja voluptuosa— dejándose querer por un desconocido.


Dispara su cámara dos veces y sale de allí sin saber la identidad del amante de la pelirroja. Ya en su apartamento, comprueba que no ha logrado captar la escena, que las fotos no valen. Ha apretado el disparador demasiado tarde; pero la pelirroja no lo sabe y le ofrece una gran cantidad de dinero y «todo lo que quiera».

Poco a poco, el paparazzi se va dando cuenta de que el tipo desconocido es alguien con mucho poder que —desde las sombras— también quiere hacerse con las fotografías inexistentes, y no le importará matar para conseguirlas. Porque la vida es como un casino: la banca siempre gana.

Da gusto encontrar editoriales independientes que sigen apostando por la auténtica novela negra. En este caso, la editorial madrileña Cuadernos del Laberinto da una lección de estilo y saber hacer al ofrecernos cada pocos meses una nueva, y siempre fascinante, novela de Julián Ibáñez, de quien a estas alturas no cabe duda de que es el bastión más sólido del Harboiled patrio.




-Las Pelirrojas no se Arrojan al Vacío. Un título tomado de una frase de Chadler.
Sí. La frase completa es: “Las pelirrojas no se arrojan al vacío, viven y se marchitan”. Me pareció divertida, muy Chandler.

-Y esta vez el protagonista no es Bellón, el mismo de sus últimas novelas, sino otro tipo de buscavidas: un paparazzi.
Siempre me han gustado los argumentos en los que una fotografía es el eje de la trama, o la resolución del enigma. Como en “Las babas del diablo”, de Cortázar (de donde Antonioni sacó “Blow Up”. Y también el mundo de los paparazzi, como en la “Dulce vita”.

-¿Cree que el mundo del periodismo es tan cínico como lo muestra en Las Pelirrojas… o es aún peor?
Mucho peor, por supuesto. Sobre todo este periodismo de revistas de papel satinado, o programas como “Aquí hay tomate”.

-En esta novela, Garrido, su protagonista, descubre que detrás de cada puerta que abre hay un muro contra el que golpearse la cabeza. ¿Es lo que ocurre cuando te enfrentas al auténtico poder establecido?
Por supuesto. Un tipo como Garrido solo les puede hacer cosquillas. Tampoco su jefa-amante se atreve con ellos.

-¿Alguna vez ha perdido la cabeza por una pelirroja?
Muchas. Siempre que las he tenido delante de mí en una pantalla. Las pelirrojas son algo exótico, no abundan. Siempre las identificas con un fuerte carácter (no te dicen “aquí, no”, se limitan a darte una bofetada y echarse a correr hacia el “sitio”).
 
-¿Cree que es aconsejable hacerlo, aunque sea una vez en la vida?
Claro. ¿Alguien no lo haría? Solo alguno de esos blandengues que escriban novela “enigma”.

-Un amigo mío dice que los problemas no van a venir a casa a buscarte, hay que salir a por ellos. A un bar principalmente. Me parece que Garrido, su protagonista es de la misma opinión.
Sí, a Garrido le sucede eso. Y a veces no necesita salir de casa, se sienta en una silla y oye los problemas subiendo por la escalera.

-En esta novela, como en la mayoría de sus otras obras, las fuerzas del orden no salen muy bien paradas. ¿Cree que eso le resta o le da lectores dentro de la policía?
Los polis no tienen tiempo para leer novelas, les ocupa demasiado atrapar asesinos en serie. De vez en cuando saco a algún poli que va por libre.

-¿La vida es una novela negra o un concurso de la televisión?
Una novela negra, afortunadamente. Si no, no merecería la pena ser vivida.

-¿Volverá a escribir sobre Bellón?
Claro. Todavía es joven. No sé cómo se las arregla que siempre tiene la misma edad.

-¿Y Garrido, el paparazzi, tendrá un segundo libro?
No, de momento. Estoy a la espera de que se meta en algo que no le deje dormir.

-¿Nos podría adelantar algo de su nueva novela?
Es de Bellón. Ha regresado a Móstoles. Se titula “El matón al que engañaban las mujeres”. El título lo dice todo.



EL DRAGÓN DE SHANGHAI, de Qiu Xiaolong

Nueva novela negra de Qiu Xiaolong que lleva por título El dragón de Shanghái. Durante años, Chen Cao ha conseguido conjugar las prácticas del Partido Comunista con su conducta de poner la justicia por encima de los intereses del gobierno, y ha logrado diversos cargos en el departamento de policía hasta llegar a ser un detective estrella. Sin embargo, su honesta trayectoria ha derivado en un cese de poder aunque con la promesa de un importante título. Chen se encarga de investigar el caso de corrupción de “un Príncipe Rojo”, una alta figura que encarna la ambición a cualquier precio, algo muy habitual en China, un peligroso personaje que tiene conexiones a alto nivel. Una amable joven se ofrece al detective con la pretensión de ayudarle pero este sospecha que le están tendiendo una trampa, más aún cuando empiezan a descubrirse crímenes de autoría desconocida. El propio Chen corre riesgo vital y tendrá que defenderse con su habitual habilidad para sobrevivir ya que hay una sutil persecución contra él. Como siempre, cuenta con la colaboración de su amigo, el antiguo policía Yu y su esposa. La acción de esta investigación, la más arriesgada de su carera, discurre en su mayor parte en Shanghái aunque también en Beijing donde Chen se relaciona con importantes contactos de esa ciudad. 

El libro esta inspirado en el caso real de Bo Xlliaim, un ex alto jefe comunista y un ex policía, un grave escándalo en relación con la corrupción del régimen comunista. Qiu Xiaolong muestra como siempre la atractiva personalidad del culto detective Chen junto con la imagen de una China moderna pero que aun no se ha desprendido de su reciente pasado y conserva huellas, casi feudales, de tradiciones milenarias. Una sociedad llena de desigualdades sociales en la que conviven la extrema pobreza y la riqueza ostentosa. Con agilidad y amenidad, el autor adereza esta enrevesada trama policial con numerosos elementos costumbristas, sociológicos y culturales en el marco de un país marcado por las luchas políticas.

MUERTE DE UN AVIADOR, Christopher St. John Spring

Christopher St. John Sprigg, escritor británico, llegó a escribir siete novelas policiacas que se publicarían tras su muerte acaecida cuando apenas contaba con treinta años. Comprometido con la ideología comunista, participó en la Guerra Civil Española con el Batallón Británico de las Brigadas Internacionales que combatieron a favor de la República. Murió mientras luchaba en el Frente del Jarama.

George Furnace, excombatiente de la aviación inglesa en la Primera Guerra Mundial, es un excelente instructor de vuelo en el Aeroclub Baston dirigido por la joven Sally. Todos admiran su pericia en el manejo de los aparatos, su paciencia con los alumnos y su carácter honorable. Pero un día en el que pilotaba solo en los alrededores del aeródromo su avión se estrella inesperadamente provocándole la muerte en el acto. Las primeras investigaciones indican que Furnace ha podido suicidarse a pesar de las dudas de cuantos le conocían. Es el obispo de Cootamundra, en Australia, que casualmente estaba allí durante esos días recibiendo instrucción aérea, quien descubre algo sospechoso mientras está velando el cadáver.

La trama, que se desarrolla con ingenio, consigue involucrar a cada uno de los personajes que de alguna manera están presentes como espectadores en el momento del suceso. Son muchas las dudas y pocas las pistas para resolver el misterio y el autor va enredando al lector en un torbellino de posibilidades. 

Con una narrativa elegante, los personajes quedan definidos según una forma típica de dividir la sociedad inglesa, sin dar cabida a demasiadas complicaciones psicológicas, salvo las necesarias para alcanzar un desenlace inesperado.

ATAUD CERRADO, de Sophie Hannah


Sophie Hannah regresa con una novela policiaca en la que de nuevo revitaliza a Hércules Poirot.  

Ataúd cerrado se desarrolla en Irlanda en 1929 y arranca cuando Lady Athelinda Playford convoca a varias personas a pasar unos días en su maravillosa casa de campo y, entre los invitados están al detective belga y el inspector Edward Catchpool de Scotlan Yard. Sorprendentemente, la noche anterior, Lady Playford ha modificado su testamento dejando sin fortuna a sus hijos y legando todo a alguien ajeno a la familia. Un hecho algo provocador que se salda la primera noche con un asesinato. Rápidamente, Poirot se pone en movimiento y comienza a observar y conversar con los invitados. Todos parecen sospechosos, algunos han escuchado curiosas conversaciones, han visto detalles extraños o disponen de indicios. Sin embargo el crimen esconde hondos rencillas, alguna historia de amor furtiva y otras piezas de un complejo rompecabezas que se va descubriendo lentamente gracias a las células grises de Hércules P. quien, como es tradicional, reúne a todos los presentes al final para contar su versión y desenmascarar al culpable. 

La narración corre a cargo del inspector de Scotland Yard y presenta una historia algo más sangrienta de lo que suelen ser los casos de la maestra del suspense. Sin embargo, la trama está bien construida que, aparentemente laberíntica, responde a un motivo muy simple pero ingenioso que hay descubrir con sagacidad. Hannah mantiene el interés del lector en esta novela en la que sigue de cierta manera el estilo de la famosa escritora: interesantes y misteriosos diálogos, pistas que van apareciendo, prosa sosegada, una intriga creciente y la idea constante de que cualquiera puede ser un potencial asesino y con motivos para matar. La autora conoce los típicos recursos del género policiaco a pesar de que el remake del famoso detective, aun siendo muy similar, pierde un poco de fuerza frente al original. La obra resulta entretenida aunque lógicamente no es comparable el inolvidable modo de hacer de Agatha Christie.

La camarera. James M. Cain

Tras el fallecimiento de su marido en un extraño accidente automovilístico, la joven y hermosa viuda Joan Medford se ve obligada a aceptar un empleo como camarera sirviendo copas. Su situación económica es precaria y necesita ganar dinero para poder criar a su hijo.

En su nuevo trabajo se cruzarán en su vida dos hombres: un apuesto y soñador joven y un rico anciano que le da grandes propinas y le hace una inusual oferta de matrimonio… El explosivo triángulo está servido y la novela desarrolla con precisión milimétrica los grandes temas del autor: el deseo sexual, las maquinaciones interesadas, la codicia, el engaño y la violencia soterrada que impregna a sus personajes.

James M. Cain dejó escrita esta novela antes de fallecer en 1977, pero el libro ha permanecido inédito hasta ahora. Por fin esta potente historia de un maestro indiscutido del género llega a los lectores.

Sangre en los estantes. Paco Camarasa

La historia del género negro, el más popular de la literatura, contada por su más prestigioso y reconocido experto en España.
Sangre en los estantes es el libro de cabecera para todos los amantes de la novela negra de nuestro país. Paco Camarasa, uno de los mayores especialistas en la materia, ex librero y comisario de BCNegra, nos plantea un libro ordenado, como buen librero, de la A a la Z, con la historia de este ya mítico género literario, hoy en día tan de moda.

El libro nos ofrece un recorrido por los grandes nombres del género, explicándonos sus mayores aportaciones. También despliega un sinfín de anécdotas y desmenuza las diferencias dentro del género por países y culturas, las subcategorías dentro de lo que denominamos novela negra y un sinfín de historias.
Todo ello relatado con la sabiduría, la pasión y la proximidad que solo Paco Camarasa tiene. Por este motivo es el más querido y reconocido experto en el género, y siempre consigue mover a los lectores.

Los usurpadores, de Jorge Zepeda Patterson

A punto de concluir el mandato del presidente Prida, se desencadena una feroz lucha entre los tres candidatos al puesto. Los aspirantes mueven fi cha, pero si bien las estrategias políticas y sociales deberían ser el límite, uno de ellos, un militar fanático arropado por algunos compañeros, traspasa todas las líneas rojas orquestando una masacre en la Feria del Libro de Guadalajara con el objetivo de desestabilizar el país.
 

De nuevo Los Azules, el grupo de amigos de la infancia que ocupan cargos de poder, serán parte involucrada en la trama tratando de averiguar quién está detrás del atentado y qué relación guarda éste con el tenista de élite Sergio Franco, a quien un sicario ha tratado de asesinar.

Más información: http://www.planetadelibros.com/libro-los-usurpadores/220550



Jorge Zepeda Patterson
Mazatlán, México, 1952

Jorge Zepeda Patterson, economista y sociólogo, hizo maestría en la Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) y estudios


de doctorado en Ciencia Política en la Sorbona de París. Fundó y dirigió la revista Día Siete y es analista en radio, televisión y prensa escrita.


Todos los jueves El País publica en la edición para América su columna “Pensándolo bien”. Fue director fundador de los diarios Siglo 21 y Público y director de El Universal. En 1999 obtuvo el Premio María Moors Cabot, de la Universidad de Columbia. Dirige el diario Sinembargo.mx.
Autor y coautor de media docena de libros de análisis, entre otros: Los amos de México (Planeta, 2007) y Los suspirantes (Planeta, 2012).


Los corruptores (Destino, 2013), el primer volumen de la serie conocida como Los Azules, fue la novela con la que alcanzó el éxito en nuestro país y resultó finalista del premio Dashiell Hammett. Con el segundo volumen, Milena o el femur más bello del mundo, ganó el Premio Planeta en 2014. Los usurpadores es el tercer volumen que ahora publicamos.

27 octubre, 2016

M.A.R. Editor con Paula Izquierdo y Germán Díez Barrio en Getafe Negro





El pasado miércoles, 19 de octubre, a las 20h, en la Carpa de la Feria del Libro de Getafe Negro, M.A.R. Editor presentó la novela policíaca A fuego lento, de Germán Díez Barrio, y la antología de escritoras Casa de fieras, en la que participan un grupo de destacadas autoras, siendo la presentadora de este libro la escritora Paula Izquierdo. M.A.R. Editor propuso a diversas escritoras que crearan sus relatos basándose en su propio punto de vista del concepto de “mujer mala”. A partir de ahí, surgieron interesantes visiones de mujeres criminales, vengativas, y en algunos casos malas sin llegar a la sangre.

     Participaron en el acto de presentación, junto a los escritores Paula Izquierdo y Germán Díez Barrio, el escritor y editor Miguel Ángel de Rus.
     Al final del acto, los tres escritores posaron con las gafas negras de Getafe Negro.
     Fotos de Vera Kukharava

19 julio, 2016

Los necios se conjuran en Gijón





La imbecilidad envuelta en su más eficaz disfraz, lo políticamente correcto, conquista uno de los pocos reductos que se mantenían independientes, libres y soberanos: la Semana Negra de Gijón y su premio Dashiell Hammett a la mejor novela negra del año. Todo comenzó con la polémica sobre la ausencia de mujeres entre los autores finalistas al premio. Los medios de comunicación, garantes de la estulticia totalitaria del comportamiento correcto, rápidamente detectaron el olor a controversia y dedicaron columnas y minutos a tratar este indignante caso de flagrante machismo. Los mismos medios que llevan años pasando de puntillas o simplemente ignoraron al festival. Pero este año se percibía en el ambiente las ansias de linchamiento; había que movilizar a las masas a que encendieran las antorchas e ir a quemar al monstruo. Incluso algunos ganadores del Hammett como Alexis Ravelo, Carlos Zanón o Cristina Fallarás (la única mujer premiada en 29 años) se unieron a la turba calificando a la Semana Negra como “machista” en las páginas de los diarios. Pero claro, es difícil aullar cuando el rebaño dice be. Ninguno tuvo la decencia de destacar que el de Gijón es de los pocos premios literarios que se mantienen independientes de las presiones de la mercadotecnia, de los pocos donde, gracias a su independencia, ni el tamaño de la editorial, ni el número de ventas del autor, ni su fama influyen para obtener el galardón. Sólo la calidad de la obra. Basta mirar la lista de autores premiados y sus editoriales. Un caso apenas sin precedentes en nuestro país donde el que se considera como el premio literario más importante, el Planeta, acumula entre sus premiados una larga lista de presentadores de televisión y de más famosoides de la pequeña pantalla. Por no hablar del premio RBA de novela negra que en realidad es un recurso de esta editorial para fichar a escritores de la competencia con el cebo de los 125.000 euros que se lleva el ganador. Como en el caso anterior, basta mirar la lista de premiados.

El remate final de esta inmensa mamarrachada corrió a cargo de la escritora Rosa Ribas, que en el discurso para anunciar al ganador del Hammett 2016 destacó la falta de calidad de las obras seleccionadas por la carencia de mujeres entre los finalistas. Y los allí presentes rompieron a aplaudir, imagino que admirados ante un acto de estupidez pura. Aunque mucho me temo que la escritora pretendía hacer justicia. Al parecer comparte la miopía de la protagonista de una de sus novelas. Pero la de Ribas es peor, porque es una miopía mental Así pues, según parece, lo que determina que una novela sea buena es el hecho de que el autor tenga sus órganos genitales internos y no externos. Delirante.

Un par de aclaraciones. La novela negra es un género minoritario, que gusta a muy pocos lectores por tratar temas violentos y sucios, por reflejar la parte oscura del hombre y de la sociedad, y por no tener finales felices. Otra cosa son las novelas de intriga, enigma, misterio, policiales, thillers, criminales o como se quieran llamar. Son dos géneros distintos que apenas tienen nada en común. Dicho de otra forma, Raymond Chadler no escribía el mismo tipo de novelas que Agatha Christie. Lamentablemente, en España hay muy pocas mujeres que se dediquen a escribir novelas negras. De ahí su poca presencia en Gijón. Sin embargo, hay muchas autoras de novelas de intriga. El problema es que el Hammett es un premio de novela negra. No de otro género. Ni más, ni menos.

Pero mucho me temo que el festival tal y como lo conocíamos ha llegado a su fin. El estólido pensamiento único ha puesto sus ojos en Gijón y les apuesto lo que quieran a que el año que viene ganará una mujer. Ni aunque James Ellroy hubiera nacido en Logroño y Raymond Chadler en Ponferrada tendrían alguna posibilidad. Así que tranquilos, en 2017 se hará justicia. A quién le importa sacrificar la calidad literaria si a cambio se obtiene el favor de los guardianes de lo aceptable y lo tolerable. Al hilo de todo esto y para que por fin el Hammett se convierta en un galardón aceptable para el ejército de rumiantes bienpensantes, debo advertir a la organización de un hecho intolerable que se viene repitiendo año tras año: en toda la historia del Hammett no hay ningún premiado negro.

Uy, perdón, ningún autor de color. Pues aténganse a las consecuencias en futuras ediciones. Lo dicho, los necios se han conjurado en Gijón y la Semana Negra ha ondeado la bandera blanca.